Cosas bilingües
Cómo ver el mundo con ojos miopes y todavía muy bonito.
29 de abril de 2013
Fresas
27 de febrero de 2013
Por qué no tuiteo.
Las lágrimas de emoción que se te escapan en el colectivo cuando escuchás tu canción favorita. El abrazo de tu hermanita que te llena el alma. El beso que te hace sentir que hay sólo dos personas en el mundo: vos y el amor de tu vida.
No me quiero perder de eso por estar pendiente de algo que no conozco ni se deja conocer. Ni quiero que el mundo piense que soy alguien que no soy.
Quiero mirar la gente pasar con la nariz en la ventanilla del colectivo. Quiero poder abrazar a mis amigos, tomar mate con ellos. Quiero secar las lágrimas de la gente que amo y decirles que todo va a estar bien. Quiero acariciar la espalda de la persona que elegí para que me acompañe el resto de mi vida.
Prefiero estar lejos de todos y estar más cerca mío.
Por eso no tuiteo seguido.
19 de enero de 2013
Dormir
El otro día hubo un episodio de confusión (yo dormía y todos me llamaban al teléfono; yo no atendía, todos pensaban que me había pasado algo) y me puse a pensar que, mientras dormimos, mucha gente hace su vida. Incluso pasamos por la mente de esas personas y nosotros... durmiendo.
A la 1:29 a.m. me acuesto y pienso en mi familia, en mi novio, en gente que vi ayer y no se ni quien es. Quizá -casi seguramente- esas personas nunca se van a enterar de que yo las pensé y las mencioné en mi blog... ¡están durmiendo!
Mientras yo ejercito mis neuronas, ellos ponen a descansar las suyas. Y yo pienso en ellos ¿Alguien está pensando en mí? Me resulta perturbante. Un poco maravilloso, tal vez ¡Qué curioso es vivir!
¿En quién estás pensando ahora?
14 de enero de 2013
Vine.
Me trajo el amor profundo que siento por aquellos que están lejos porque yo lo quise así y ahora me arrepiento. También el amor profundo que tengo por alguien que está a mi lado todos los segundos que la vida le regala desde el 25 de abril del 2011 y sé que lo estaría, incluso si yo no quisiera.
Las personas son quienes son por cómo son. Hoy, por ejemplo, soy una cobarde. Mañana, quizá, seré un guerrera. Esas ganas de superarme y cambiar lo que no me gusta me hacen Bárbara Cáseres. Ni Barbi, ni Bartz, ni Bar, ni Barbie. Bárbara Cáseres y punto.
Mi familia me enseñó a despegar. El vuelo lo voy haciendo sola y de a poco.
Mi hermana me enseñó que, cuando dos almas brillantes se juntan, no hay límites para nada y que una hermana puede ser, también, la mejor mejoramiga del mundo.
No tengo muchos amigos, pero de ellos aprendí a dejar que los vínculos crezcan hasta que se caigan por su propio peso. A no mirar mientras se hacen trizas contra el suelo para no sufrir. También aprendí que hay gente que sobreactúa porque no cabe en su alma y gente que no actúa porque el alma les queda grande. Aprendí que el amor no siempre es correspondido y que no todos sabemos apreciar lo que los otros hacen por nosotros.
En el trabajo aprendí que ser Bárbara Cáseres no es tan malo como yo creía. Sólo eso.
Con el amor aprendí quién es Bárbara Cáseres. Me lo enseñó mi compañero de ruta. Parece que esa tipa está bien loca, pero sabe amar y cuidar muy bien. Sólo eso, que es bastante.
Conmigo misma no estoy segura. Espero algún día aprender a estarlo.
Soy Bárbara Cáseres. Me gusta escribir, me gusta cantar, me gusta reírme, me gusta moverme cuando nadie me ve, me gusta el helado, me gusta el sol que acaricia la piel en verano, me gusta el frío que congela narices en invierno y me gusta el té casi tanto como me gusta la gente que piensa y es buena. No me gustan las berenjenas y no me gusta que la gente no entienda que algunas cosas están muy mal y que, por más que parezca que haciéndolas se favorecen, todos nos morimos y el oro no lo llevamos encima cuando nos vamos, pero sí las acciones.
Mucho gusto.
30 de abril de 2012
Time...marches
31 de marzo de 2012
Hoy
A veces uno confunde amar o querer con someterse y no está bien. Personalmente creo que es eso lo que hace daño y no el amor de verdad. El amor de verdad no daña, ni nos obliga a resignar nada, sino que sin quererlo, uno va depurando su propia cotidiananeidad, limpiándola de cosas prescindibles e innecesarias en favor de aquello que le hace bien ¿Cómo va a hacer mal algo tan puramente hermoso?
El amor de verdad es encontrar algo que no se encuentra en ningún otro rincón; es dar sin esperar nada a cambio y terminar recibiendo la belleza de dar lo que dimos en principio; es aprender a fabricar lágrimas de amor que no duelen ni angustian ni nada, sólo es amor que sale por los ojos.
El amor de verdad es admitir que no se puede escribir qué es el amor de verdad porque es tantas cosas a la vez que el tiempo que lleva la humanidad existiendo en este mundo no alcanzaría para fabricar esa cantidad de papel y lápiz.
24 de febrero de 2012
Los pies.
Me gusta jugar a pedalear sobre los pies de alguien que quiero mucho, me encantaría poder subirme a los pies de papá otra vez (mi altura/peso ya no me lo permiten, creo), me gustan las fotos de pies, como el resto de las fotos bonitas y amo (AMO) sentir el suelo con mis pies descalzos.
Hace poco mi novio y yo salimos a caminar y me puse a pensar cuán importantes son los pies en materia afectiva. Mucho cariño se transmite con los pies: desde las caminatas largas por el puerto y los mimos debajo de la mesa hasta los masajes después de un día agotador y las caricias recostados en el pasto.
20 de febrero de 2012
Un páramo de Devonshire
19 de febrero de 2012
Millions
Creo que tomamos demasiadas precauciones en la vida y a veces no nos animamos a experimentar, nos dan miedo los cambios... no entiendo. No entiendo por qué, de buenas a primeras usamos edulcorante y no comemos la yema del huevo... o por qué las parejas no se animan a formar familias o por qué los jóvenes no se dan la oportunidad de enamorarse.
Si vivir es hermoso...
cerremos las compuertas,
aventurémonos hacia las inciertas profundidades,
Inmersión, inmersión,
vayamos verticalmente a la deriva
viendo alejarse allá arriba la superficie
18 de febrero de 2012
Besos por webcam.
Tengo al amor de mi vida a dos colectivos de distancia y lo extraño a mares cuando no está y lo llamo y lo pienso y escribo sobre él. Amo que quede su perfume en mi ropa o en mi piel.


